28 juillet 2006
A falta de agua, buenos pueden ser los cactus...
Se
trata del fruto del cactus silvestre Eulychinia acida, conocido como
copao, típico del norte chileno y especialmente del Limarí, del que se
busca determinar el potencial productivo y comercial. El
director ejecutivo de FIA, Rodrigo Vega, sostiene que el estudio
pretende “revalorizar un recurso genético nativo del norte y, al mismo
tiempo, buscar alternativas comerciales para las familias que lo
cultivan y venden de manera informal”. Apunta que “la
investigación contribuirá a resolver la falta de alternativas agrícolas
productivas para el área de secano de la Región de Coquimbo a través
del uso de una especie nativa adaptada a condiciones de aridez, y que
presenta un potencial económico como especie frutal con fines
industriales o de exportación”. El estudio finaliza en diciembre
de este año y lo ejecuta el Instituto de investigaciones agropecuarias
de la Cuarta Región, con apoyo de la Universidad de La Serena y las comunidades
de agricultores de Gualliguaica, Manquehua, Quebrada Honda y Limarí. Parte
de la investigación consiste en dimensionar las poblaciones naturales
del cactus, así como definir el perfil bromatológico de los frutos y
sus componentes, prospectar y determinar la presencia de posibles
plagas y sensibilizar a la comunidad sobre el valor y potencial de un
recurso genético nativo. Se considera además enviar muestras de
copao a restaurantes, supermercados y ferias, así como la realización
de una encuesta entre consumidores habituales, para determinar posibles
comportamientos de venta del producto. La investigación
finalizará con información actualizada sobre la especie, su biología,
plagas asociadas, comportamiento fisiológico de poscosecha, su manejo
agronómico y estudios de su perspectiva técnico-económico y comercial. Las gracias del Copao En
el norte el copao se vende de manera informal, especialmente durante el
verano. El poblado de Gualliguaica, ubicado a 10 kilómetros al oeste de
Vicuña, destaca como su principal centro de ventas, donde alcanza
precios promedios de cien pesos por unidad. Se ofrece tanto para
consumo fresco, como para hacer jugo natural. Investigaciones
realizadas hasta ahora –que serán revisadas y verificadas por el
estudio- dan cuenta de un alto contenido de Vitamina C, ácido ascórbico
y altos niveles de saponinas, lo que podría tener un potencial valor
como producto medicinal. La especie también se emplea para fines
artesanales, en la elaboración del famoso “palo de agua” que no es otra
cosa que el tallo seco del mismo cactus con semillas o piedrecillas en
su interior. En algunos sectores también se ofrece miel de copao. La
especie se encuentra desde el límite de la Región de Atacama hasta la
provincia de Choapa, en algunas zonas del interior del valle de Elqui,
y en sectores costeros entre Bahía Tongoy y Punta Talinay. Extractado de La Nación de Santiago de Chile, 28 de julio de 2006.
A falta de agua, buenos pueden ser los cactus y
mejores aún sus frutos. Los está estudiando con grandes
expectativas la Fundación para la innovación agraria en el Valle
del Limarí, en el Norte de Chile, como una alternativa de producción para zonas secas.
